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17 sep 2007

Los señordones de Hargreaves

Cuando era un escuincle piojoso y moquiento recuerdo muy bien que mis papás me inculcaron el hábito de la lectura con comics, libros llenos de imágenes que mostraban héroes mitológicos (Mi Primera Enciclopedia es inolvidable), videorisas y sobre todo algunos que recuerdo de muy pequeño que eran editados por Novaro los cuáles contenían historias dotadas de gran sentido y llenas de color, alegría, disparates y lecciones que te hacían crecer por las experiencias que presentaban. Desde luego, Los señordones educaron a gran parte de mi generación (que ya es lo suficientemente ruca) y nos enseñaron a callar cuando era necesario y a gritar en el momento adecuado, a reir ya hacer locuras, desde luego con sus debidas consecuencias. Los señordones presentaban una gama de personajes como Don Calladito, Don Todoensulugar, Don Escandaloso, Don Métomentodo, Don Glotón, Don Disparates, Don Soñador (estos dos últimos mis favoritos), entre otros que abundaban en las virtudes y defectos de los seres humanos (casi, casi rayaban en historias arquetípicas).

Los cuentos fueron editados en 1981 y después jamás los volví a ver, de hecho me quedé con muchas dudas de algunos, pues presentaban misteriosos signos de interrogación en vez de nombre. Pero lo cierto es que llegué a coleccionar bastantes y pasaba horas de diversión con ellos (estos y los magicuentos eran de mis favoritos).

Para desgracia de las nuevas generaciones, Los Señordones ya no se editan, al menos en México, pero para fortuna de otros se pueden mandar a pedir en tiendas especializadas, pues la producción de personajes sigue. Las historias fueron creadas por Roger Hargreaves y es más, hasta tienen una página de internet oficial, su nombre original es Mr Men y si se fijan bien la musiquita que ambienta la página es superfunky. Al parecer muy pronto sacarán a estos personajes en dibujos animados (digo, ya que estamos acabando con la lectura pos pongamos más TV y acabemos de una vez por todas con la imaginación).

Así que pues si no has podido conseguir estas reliquias pos por lo menos no estaría de más escanear algunos y rolarlos, apuesto a que un cuento de éstos bien cuidado ha de valer una fortuna en el mercado.

Por lo pronto aqui les dejo una ilustración que me hallé por ahí arrumbada en mi casa y que no estaría de más recordar (si observan todavía tiene por ahí la etiqueta de Aurrera). Es la contraportada de uno de esos cuentos y muestra a los señordones con sus nombres y esos extraños signos de interrogación. A ver si se flasbackean igual que moi.