25/01/2006

Míercoles Vampírico X

Y llegamos ya al décimo miércoles vampírico con una celebridad que abrió paso a las historia de vampiros hace más de un siglo: Varney el vampiro.

Para 1830, el vampiro no sólo era ya una figura familiar en las operetas y circos populares, sino también ocupaba un lugar en cuantiosos folletines o penny dread-fuls[1], como se les llamaba en Reino Unido a estas novelas de muy baja calidad sobre criaturas terroríficas. La historieta más vendida de monstruos fue la de Varney the vampire or, the Feast of Blood que algunos autores atribuyen a James Malcolm Rymer y otros a Thomas Presket Prest. Dos años más tarde, Varney apareció cada semana, como una novela por entregas, y a su término en 1847, tenía más de 800 páginas y 220 capítulos impresos a dos columnas llenas de horror, sexo y sangre. Por lo visto era muy común que este tipo de publicaciones (penny dread-fuls) que varios escritores interviniesen en un mismo serial, lo que se percibe al encontrar distintos tipos de estilos desiguales en el relato y contradicciones sobre el personaje principal.

Es lamentable que esta obra no pueda encontrarse aún en español. Sin embargo se publicó un capítulo en 1998 dentro de una compilación de Bernardo Ruiz, Antes y después de Drácula donde aparece el primer capítulo de esta novela dando un perfil bastante conciso del personaje.

No resulta difícil encontrar en esta obra tintes de Polidori, Hoffmann o Maturin que ciertamente influenciaron para elaborar las atmósferas que se relatan. Sir Francis Varney quizás no posee la alcurnia de sus antecesores, pero no por ello deja de ser un terrateniente y un hidalgo, además de mostrarse siempre frío, capaz, inteligente y político.

El mérito de esta novela: “fue encontrar en la personalidad del infatigable y sarcástico Varney la fuerza para rescatar al vampiro de los temas meramente poéticos, o del relato de mediana extensión”.

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[1] Penny dreadful: surge en Inglaterra en 1830. se denomina de tal manera a la ficción popular vendida a bajo precio.

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